El país donde los jóvenes no son religiosos

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"La religión está moribunda", dice Stephen Bullivant, autor del informe "Jóvenes adultos de Europa y la religión" (en inglés). Aunque los datos publicados por este profesor de teología y sociología de la Universidad St Mary de Londres, Inglaterra, se refieren a países europeos, reflejan el desapego creciente de las nuevas generaciones en gran parte del mundo hacia lo divino, Occidente principalmente.

Principal hallazgo
En República Checa, el 91% de los jóvenes entre 16 y 29 años de edad afirman que no tienen ninguna afiliación religiosa. Por tanto, es el país europeo -de 22 incluidos en esta sección del informe- con el mayor porcentaje de jóvenes que nunca asisten a ningún tipo de servicio religioso (70%) y que nunca dirigen plegarias a Dios (80%).
En Estonia, el 80% de personas en esa misma edad carecen de afiliación religiosa y, en Suiza, el porcentaje es de 75. Tampoco acostumbran en estos dos países -como es lógico- asistir a servicios religiosos ni elevar oraciones.
El informe muestra altos porcentajes de desencanto hacia la religión en Europa, excepto Israel donde apenas el 1% se define sin pertenencia religiosa.

El valor de esta información
Evidencia el desapego y el desencanto por la religión en general. Además, la pérdida de prácticas que eran cotidianas en otras generaciones, por ejemplo: asistir a servicios religiosos y la oración.
Para nosotros, como iglesia de Cristo, nos muestra el reto de encaminar a nuestros niños y jóvenes en el camino de Jesús y de la sana doctrina. Las nuevas generaciones deben enfrentar el reto del desencanto por la religión. La iglesia del Señor deben enfrentar el reto de mantener vivo en el corazón de los jóvenes el amor por Jesús -no por una religión-, y este reto debe enfrentarse principalmente desde el hogar.

¿Qué podemos hacer para no parecernos a República Checa?
  1. Inculcar la fe en Jesús -no en la religión- desde la niñez (2 Timoteo 3:15).
  2. Servir a Dios como hogar, como familia (Josué 24:15).
  3. Enseñar la historia bíblica y hacer del amor a Dios una experiencia cotidiana (Deuteronomio 6:5-7).
  4. Con el ejemplo, enseñarles que orar no es retórica sino comunicación con el Padre Celestial (Romanos 12:12; Mateo 6:5-7).
  5. No heredarles una religión, sino enseñarles a conocer a Jesús y valorar Su sacrificio por el pecado del mundo (Juan 14:6; Juan 10:10,11; Juan 1:29).

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